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Las Cumbres de Maltrata: Paisaje Ferroviario

Las Cumbres de Maltrata: Paisaje Ferroviario

La línea del Ferrocarril Mexicano simbolizó el concepto de progreso de la era porfiriana. El tramo de Maltrata, que pasa por Boca del Monte, en Puebla, y termina en la subestación eléctrica de Maltrata, en Veracruz, represento en particular grandes retos de construcción, dada la complicada y caprichosa orografía de la zona, amén de la pendiente de más de mil metros que el ferrocarril tenía que franquear en escasos treinta kilómetros en su ascenso hacia Las Cumbres.

Las Cumbres de Maltrata:
Paisaje Ferroviario

La línea del Ferrocarril Mexicano simbolizó el concepto de progreso de la era porfiriana. El tramo de Maltrata, que pasa por Boca del Monte, en Puebla, y termina en la subestación eléctrica de Maltrata, en Veracruz, represento en particular grandes retos de construcción, dada la complicada y caprichosa orografía de la zona, amén de la pendiente de más de mil metros que el ferrocarril tenía que franquear en escasos treinta kilómetros en su ascenso hacia Las Cumbres.

En mayo del 2008, el Museo Nacional de los Ferrocarriles Mexicanos organizó, como otras veces antes, una caminata a lo largo del tramo de Cumbres de Maltrata, en lo que fuera parte de la antigua ruta del Ferrocarril Mexicano, en desuso desde 1994. En esta ocasión, la caminata se organizó para un grupo de siete fotógrafos, sus familias y amigos, y tuvo como fin revivir un poco la experiencia de aquellos fotógrafos viajeros, tales como C.B. Waite, A. Briquet y Michaud, entre otros, que, al igual que pintores de la talla de José María Velasco, Carlos Rivera, Casimiro Castro o Paul Frenczeny, se dejaron seducir por las magnas obras de ingeniería que implico la construcción de la primera línea férrea del país, misma que corría de la ciudad de México al puerto de Veracruz, y que fue inaugurada en 1873.

Cada vía de ferrocarril en desuso representa, sin duda laguna, la posibilidad de recorrer un camino privilegiado para disfrutar no solo la riqueza paisajística del lugar, sino reflexionar sobre la historia de nuestro país y admiramos con los logros de la tecnología aplicada a la construcción de los ferrocarriles. Además, recorrer una vía en estas condiciones constituye una aventura agradable y animada que se vive paso a paso, mientras se descubren estas tierras y la naturaleza ahora solitarias.

En mayo del 2008, el Museo Nacional de los Ferrocarriles Mexicanos organizó, como otras veces antes, una caminata a lo largo del tramo de Cumbres de Maltrata, en lo que fuera parte de la antigua ruta del Ferrocarril Mexicano, en desuso desde 1994. En esta ocasión, la caminata se organizó para un grupo de siete fotógrafos, sus familias y amigos, y tuvo como fin revivir un poco la experiencia de aquellos fotógrafos viajeros, tales como C.B. Waite, A. Briquet y Michaud, entre otros, que, al igual que pintores de la talla de José María Velasco, Carlos Rivera, Casimiro Castro o Paul Frenczeny, se dejaron seducir por las magnas obras de ingeniería que implico la construcción de la primera línea férrea del país, misma que corría de la ciudad de México al puerto de Veracruz, y que fue inaugurada en 1873.

Cada vía de ferrocarril en desuso representa, sin duda laguna, la posibilidad de recorrer un camino privilegiado para disfrutar no solo la riqueza paisajística del lugar, sino reflexionar sobre la historia de nuestro país y admiramos con los logros de la tecnología aplicada a la construcción de los ferrocarriles. Además, recorrer una vía en estas condiciones constituye una aventura agradable y animada que se vive paso a paso, mientras se descubren estas tierras y la naturaleza ahora solitarias.

Se trata, pues, de un modo ameno, comprometido y didáctico no solo de conocer un poco del legado histórico de nuestro país, sino de hacer nuevos registros de estas antiguas rutas e invitar al público a recorrerlas para de este modo devolverles vida y ayudar a revalorar y a preservar este importante patrimonio de los mexicanos.